Ya dijimos en un post anterior que la pobre Esperanza Aguirre no llega a fin de mes. Claro, su casa tiene techos altos, imprescindibles en cualquier hogar que pretenda tener bonitas lámparas de araña, y en invierno la factura de la luz es tremenda. El pueblo llano español, ese de techos bajos y paredes de pladul, siempre se ha caracterizado por su solidaridad y entrega a favor de los que más necesitan. Una nueva muestra de esta buena disposición de espíritu es la iniciativa “1 euro para Espe” donde se ha organizado una colecta para darle algún dinerillo a doña Esperanza para que pague esas deudas que tanto la acucian.
Sí, dejémonos emocionar por las fechas que se aproximan, empapémonos de ese espíritu solidario, abramos nuestro corazones henchidos de caritativas intenciones y hagamos una colecta millonaria para ayudar a doña Esperanza Aguirre que, la pobre, no llega a fin de mes.
Así han bautizado a una caprichosa formación montañosa en Canadá que, vista desde el cielo, se asemeja a una cara con claros rasgos indígenas y unos característicos auriculares que recuerdan mucho a los del IPod. Puedes verlo usando el Google Earth con las coordenadas 50° 0′38.20″N 110° 6′48.32″W
Por ahora no parece que sea ninguna broma del Google u otro tipo de manipulación. Pero yo, hasta que Iker Jiménez no lo confirme, no me creo nada.