"Mujer, dale una limosna a este ciego, pues no puede haber pena más grande que ser ciego en Granada"
Eso o cógelo y llévatelo a Benidorm dónde lo peor que te puede pasar es no ser ciego.
Salvo que seas un sub-humano, claro. En ese caso serás feliz en la meca del sub-urbanismo.

Entradas (RSS)