
"Mujer, dale una limosna a este ciego, pues no puede haber pena más grande que ser ciego en Granada"
Eso o cógelo y llévatelo a Benidorm dónde lo peor que te puede pasar es no ser ciego.
Salvo que seas un sub-humano, claro. En ese caso serás feliz en la meca del sub-urbanismo.
Esta entrada fue escrita el Jueves, 8 de Noviembre de 2007 a las 9:25 pm y archivada en Política.Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio web.