Hasta poco, las concentraciones posteriores a los atentados de ETA eran un ejemplo de civismo y de unidad, los minutos de silencio hacían honor a su nombre y las únicas consignas que se escuchaban eran contra la banda terrorista.
Pero eso era antes de que desde el fondo de la caverna empezaran a proclamar a ZP como el Gran Traidor a la Patria, a gritar que el Gobierno había entregado Navarra a los separatistas o a insinuar que el PSOE había orquestado el mayor atentado en la historia de España.
Ahora, animada y fortalecida por quienes comen caliente gracias a la Conferencia Episcopal; la España profunda, la de las banderas con águilas y los Viva España, sale a la calle a decir lo que piensa sin respetar minutos de silencio ni obedecer la lógica más elemental.
Espero equivocarme pero mucho me temo que el próximo paso será un enfrentamiento violento en nombre de la Patria y la Libertad, que dejerá heridos y algún muerto. Entonces, a las 6:00 A.M., saldrá el Pirómano Mayor del Reino y dirá que la política del Gobierno ha provocado tales altercados. En ese momento se habrá cerrado el círculo y tendremos que ponernos en lo peor.

Entradas (RSS)